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miércoles, 9 de octubre de 2013

La subida de la leche materna

Lactancia: La subida de la leche materna


      Lactancia y alimentación: qué comer cuando das el pecho

El calostro

La principal responsable de los cambios que se producen es la prolactina, hormona productora de la leche materna, aunque esta no aparece porque la progesterona (hormona del embarazo) bloquea la producción hasta el momento del parto. A partir del sexto mes de gestación, los senos comienzan a producir calostro, un líquido seroso y amarillo, rico en sustancias inmunológicas, leucocitos, proteínas, grasas y carbohidratos. En definitiva, el alimento perfecto para el recién nacido. Algunas embarazadas pueden apreciarlo porque deja una mancha amarilla en el sostén, pero otras no ven nada (sobre todo si esperan su primer hijo), aunque si se dan un suave masaje bajo la ducha es posible que salgan unas pequeñas gotas espesas.

Las hormonas de la leche materna

Dos hormonas son responsables de la secreción láctea: la oxitocina (llamada hormona del amor), fundamental también durante el parto, y la prolactina, que empieza a actuar una vez que se expulsa la placenta. La prolactina necesita unas 72 horas para estar a pleno rendimiento. Será entonces cuando se produzca la subida de la leche, siempre que el pecho se haya ofrecido con regularidad, porque aunque el mecanismo hormonal funciona por sí solo, no es suficiente si no va acompañado de una buena estimulación.
Las hormonas que producen la leche se liberan básicamente con la succión, pero a veces basta la proximidad del bebé para que el proceso se ponga en marcha. Muchas madres relatan que con solo oír el llanto de su hijo, su leche fluye al exterior.

Con el bebé cerca todo es más fácil

Los Hospitales Amigos de los Niños (IHAN) recomiendan el contacto piel con piel nada más nacer y una toma temprana, en el mismo paritorio. Y si no es posible, cuanto antes.
Si la madre o el bebé se encuentran separados por razones médicas o el chiquitín no puede mamar porque es prematuro o está enfermo, conviene iniciar la extracción de calostro, a mano, en las seis horas que siguen al parto y darle este rico alimento con una jeringuilla, nunca en biberón.
La extracción temprana y regular suele adelantar la subida de la leche y asegurar su producción a largo plazo. En el caso de que el recién nacido no se agarre bien y no consiga estimular la salida de la leche, conviene consultar con un grupo o un consultor profesional de lactancia, para que vea si se debe a una mala postura (lo más habitual) o a un problema en el pequeño (frenillo) que dificulta la succión.

La subida, leve o muy brusca

Algunas mujeres no notan nada cuando les sube la leche, apenas un leve goteo. Pero a otras se les pone el pecho duro, caliente, incluso tienen décimas. No hay que alarmarse.
Los pechos se congestionan por el aumento repentino de leche, linfa y aporte de sangre. Si es muy molesto, el médico puede recetar un antiinflamatorio y aconsejar aplicar frío. La madre puede darse masajes suaves, nunca dolorosos (es contraproducente hacerlo con fuerza si los senos están duros).
Es habitual que tras la subida haya unos días de producción excesiva. El pecho necesita tiempo para regular su fabricación a la demanda del bebé. En unos 15 días, la lactancia quedará bien instaurada y todo será más fácil.

A demanda y a menudo

Mientras el recién nacido se alimenta de calostro, necesita tomas muy frecuentes, ya que este líquido es rico en calorías, pero muy escaso. Por eso, en los primeros días de vida hay que ponerle al pecho más veces de lo que pueda pedir para que no pierda mucho peso. Los recién nacidos se agotan enseguida, no están más de 10-15 minutos al pecho y se duermen. Conviene ofrecerles cada dos-tres horas o hacer al menos 12 tomas diarias. Por ejemplo, si pide cada hora se le puede dejar que duerma cuatro seguidas por la noche.
Cuando ya ha subido la leche materna, se le puede dejar dormir cinco horas (si ha mamado ocho veces por el día), y a partir del mes, lo que necesite si la lactancia ya está establecida (ha hecho sus ocho tomas, pis y caca, y aumenta bien de peso).

¿Cuánto debe durar la toma?

La duración de la toma la marca el bebé. Lo normal es que no esté mamando la media hora o más que suele permanecer al pecho y que pase parte de ella chupeteando. Mamá sospechará que ha terminado si hace pausas muy largas y se duerme. Entonces, puede dejarle descansar y ofrecerle el otro pecho la próxima vez.
Con el calostro es importante alternar los dos pechos para estimularlos. Si ya hay leche abundante, es mejor dar un pecho por toma para vaciarlo por completo y ofrecerle el otro en la siguiente toma. Y si estas fueran muy espaciadas, como el pecho no aguanta más de cuatro horas con una subida, puede vaciarse a mano o con sacaleches y congelar la leche para cuando se necesite. Si la producción de leche no es muy grande, mejor ofrecerle ambos pechos en cada toma.

Lo importante es empezar cuanto antes

La forma de dar a luz no altera la subida, lo importante es la práctica de la lactancia. Lo más importante es poner al recién nacido al pecho cuanto antes. Por eso, en caso de cesárea, la IHAN recomienda amamantarle en el mismo quirófano. Después, la madre puede descansar y antes de que pasen seis horas volver a darle el pecho o extraerse el calostro a mano si no puede estar con él.
Tras un parto múltiple, normalmente hay calostro para los dos hermanos, pero en algunos hospitales les dan un suplemento los primeros días. En estos casos, la IHAN aconseja ofrecerles la leche de fórmula (solo si es necesario) con una jeringuilla, nunca en biberón, ya que si un recién nacido únicamente conoce el biberón, luego no se enganchará a la teta o succionará mal. Aunque suele haber suficiente calostro, amamantarles solo con esta primera leche dependerá mucho de la madre, ya que los primeros días los pequeños están constantemente al pecho, puesto que son dos y hay poco calostro. Pero si se quiere, puede.

Por: Karmen Pascual
Asesores: Bettina Gerbeau, consultora diplomada en lactancia materna y Dr. Carlos González, pediatra.

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