Hay 5 Encuentros de Madres de LBL al mes. Seguro que alguno no lo tienes muy lejos. Acércate y conócenos.

martes, 14 de febrero de 2017

CHARLA SOBRE LACTANCIA MATERNA EN LA GUARDERÍA "EL PRINCIPITO" DE SANTANDER

El pasado viernes 10 de febrero celebramos una charla en la Guardería el Principito de Santander abierta al público.

Por allí pasaron varias mamás con sus bebés, otras futuras mamás a la espera de la llegada de un nuevo miembro (o dos) a la familia y alguna pareja con ganas de apoyar y conocer más acerca del mundo de la lactancia materna.

Tratamos varios temas que pensamos podrían ser de interés: preparar la lactancia desde el embarazo, incorporación al trabajo, manejo del sacaleches, mantenimiento y conservación de la leche materna, alimentación complementaria y el papel de los grupos de apoyo.






Quisimos abarcar el máximo contenido posible sin agobiar al personal, y creo que lo logramos. Alguna cosa quedó en el tintero en la que nos hubiera gustado profundizar más, pero no hubo tiempo. Fueron dos horas intensas en las que no solo las ponentes tuvieron protagonismo, sino que también las personas asistentes fueron parte activa de la tertulia.




Nos gustaría agradecer en primer lugar que desde la Guardería el Principito nos propusieran hacer una charla como esta. Amablemente nos cedieron su local y atendieron todas las necesidades para que todo se diera de la mejor manera posible.

Nos gustaría dar las gracias también a todas las personas que se acercaron y participaron con sus consultas y anécdotas. Resultó grato ver el interés que generó la charla y la buena disponibilidad de las personas asistentes .

Por último, no por ello menos importante, agradecer a las voluntarias de la Asociación que prepararon los contenidos e hicieron llegar el mensaje a las participantes del evento.

Esperemos que esta charla pueda llegar a más gente.






¿Por qué en una escuela infantil?

Pensamos que es un sector muy cercano a futuras mamás, que seguramente llegado el momento se encontrarán con un montón de dudas por resolver. El embarazo es sin duda un buen momento para informarse sobre lactancia materna, ya que nos ayudará a anticiparnos y a saber de pequeños truquillos que nos ayudarán a instaurar la lactancia sin problemas.

Posteriormente nos tocará incorporarnos tras la baja maternal a nuestro puesto de trabajo. Este también es un momento que suele generar mucha incertidumbre: organizar horarios, dejar al bebé en manos desconocidos, proveer a estas personas del alimento para nuestros bebés, ¿cómo, cuándo, cuánto extraerme? En esta charla hemos querido trasladar tranquilidad a las madres y darles una serie de sencillas pautas para abordar esta situación de adaptación tan complicada a nivel emocional para la diada.

Y por último porque las personas que acompañarán más de cerca a esas mamás y a esos bebés en este estrepitoso cambio será el propio personal de las escuelas infantiles. Personas clave en esta nueva adaptación y que creemos es necesario se familiarice con el tratamiento de la lactancia y conservación y manejo de la leche materna.

miércoles, 1 de febrero de 2017

   Hemos acabado el mes de enero con la asamblea ordinaria anual, que cuenta con una animada participación y en la que echamos una mirada a todo lo que hemos hecho durante el año anterior, a la vez que planteamos nuevos objetivos de trabajo para el año en curso.

   Tras la misma, celebramos nuestra comida anual de hermandad, que nos permite dedicar un rato a compartir nuestras vicisitudes personales y ver a aquellas con las que compartimos tareas hace tiempo.

   Enfrentamos el año en curso con ánimos y energías renovados porque la unión y el contacto entre nosotras nos hace coger fuerzas y aumenta nuestras endorfinas, esas hormonas de la felicidad.

   Este año se producirán nuevos nacimientos: varias de las socias del grupo de trabajo serán madres de nuevo. Pero también habrá nuevos nacimientos fuera del seno de la asociación, lo que probablemente acerque a nuevas madres a compartir con nosotras. Invitamos a todas ellas, así como a las mamás que ya pasaron su etapa de lactancia, a que participéis de nuestros encuentros de madres para reforzar y renovar esta cadena de acompañamiento y que podamos dar mejor cobertura a esta amplia red de apoyo que vamos tejiendo entre todas.

miércoles, 25 de enero de 2017

Asamblea anual y comida. Te esperamos.

 Queridas amigas y socias.

   Como todos los años, celebramos nuestra asamblea anual en a finales de enero. Estáis todas invitadas y será un placer que participéis con vuestras ideas y sugerencias. Justo después, disfrutaremos de nuestra comida de hermandad. Podéis venir a una o a ambas cosas.

   Será el sábado 28. De 11:00 a 13:00 la asamblea y la comida a las 14:00. Nos reuniremos de nuevo en el hotel Santemar, c/ Joaquín Costa nº 28 (El Sardinero), en Santander.

   Podéis hacer vuestra reserva con Blanca en el teléfono 680-74 73 05, o escribiendo a labuenalecheasociacion@gmail.com

   ORDEN DEL DÍA
  1. Lectura, si procede, del acta anterior y aprobación de la misma.
  2. Memoria del 2016
  3. Balance de cuentas de 2016 y aprobación
  4. Posibles cambios en la Junta Directiva
  5. Sugerencias de proyectos para 2017
  6. Fecha para la asamblea anual de 2018 y comida posterior.
  7. Ruegos y preguntas
   COMIDA ANUAL
   23 € IVA incluido
  • Primer plato, cuatro opciones
  • Segundo plato, cuatro opciones
  • Postre
  • Agua, vino y café incluido
   Esperamos este reencuentro con la ilusión de siempre para disfrutar y compartir como en anteriores ocasiones. Os animamos a venir a TODAS: tanto a las asiduas, como a las que os incorporáis ahora, como a las que hace tiempo que no vemos.

   La asociación nos da fuerza de grupo, por eso es importante que aportéis vuestra presencia, vuestra energía, vuestra impronta.

   OS ESPERAMOS.

miércoles, 11 de enero de 2017

Lactancia Materna: clave para el desarrollo sostenible


Cuando nos planteamos si amamantar o no, generalmente no pensamos en la influencia que nuestra decisión tiene sobre el medio ambiente. La lactancia materna, al margen de los beneficios que tiene para la madre y la criatura, es una práctica limpia para la naturaleza y deja intactos los recursos para las generaciones futuras.

Las expresiones de amor y altruismo no se miden económicamente, por eso la leche materna no se contabiliza en la producción nacional de alimentos. Si así fuera, su valor sería más percibido y la sociedad tendría mayor conciencia del aporte que las mujeres hacen a la economía nacional y doméstica.

Para que las madres puedan amamantar de la mejor manera, la sociedad tiene que implicarse más para proteger el vulnerable periodo de crianza, tanto como para el cuidado del planeta.

Ésta ha sido la inspiración de este año para elaborar nuestro calendario. En él queremos presentar la lactancia materna como una parte más de la naturaleza. El entorno de la mujer que amamanta necesita ser cuidado como un delicado ecosistema, por lo que es fundamental el papel de la pareja también.

Pretendemos que estas preciosas fotos de Luna L. Gutiérrez sirvan para acercar y normalizar la imagen de la mujer que amamanta. Agradecemos enormemente a todas las madres su colaboración, así como a las demás personas y entidades que lo han hecho posible.

Asociación La Buena Leche


martes, 6 de diciembre de 2016

LA SOLEDAD DE LAS MADRES



   Escribo desde el puerperio de mi segunda maternidad, invadida por las hormonas, por la reciente herida de un parto que no fue lo que esperábamos, por el cansancio del trasnoche atendiendo a mi bebé y, al mismo tiempo rebosante de amor y felicidad, y de una extraña tristeza. Es un sentimiento de vacío, como de un hueco que espera ser ocupado por algo que no acaba de llegar. 

   Miro a mi alrededor y la casa me parece una leonera. Hay una lavadora por tender, platos en el fregadero, algunos restos de la cena de anoche que dejamos sin recoger en la urgencia de irnos a la cama derrotados por los quehaceres diarios suplicando para que las niñas no tardaran mucho en dormirse. Sobre todo porque Hermana Mayor madruga para ir al colegio y le cuesta lo suyo arrancar por las mañanas.

   Cuando suena el despertador a las 7.45 papá ya se ha levantado y empieza a preparar los desayunos y vestirse para ir al trabajo. Las chicas nos desperezamos, y Hermana Mayor se va levantando a desayunar mientras Hermana Pequeña toma su ración de teta mañanera. La primera hora de la mañana se llena de pasos, de idas y venidas, de vasos de leche, colonia, y cepillos de dientes. Cuando Papá y Hermana Mayor salen por la puerta, tras el portazo se oye un silencio sepulcral y comienza mi día en soledad. 

   En esta ocasión, esta sensación agridulce del posparto no me coge desprevenida: las molestias del desgarro en el periné, la congestión de leche en los pechos, el cansancio acumulado, el día a día sin horarios con tu bebé en brazos, tratando de poner algo de orden en la casa si el recién nacido nos da una tregua y tratando de comer algo de vez en cuando, casi siempre frío y a deshoras. El silencio y la soledad.

   He de  decir que  en este puerperio he superado mi umbral de tolerancia a la frustración. Miro las pelusas de la casa con indiferencia, me importa menos esperar a la noche para darme una ducha, llevo mejor eso  de comer algo rápido de pie en la cocina y la Soledad, así con mayúsculas, duele menos. Mientras buceo en ella, me hundo a ratos,  y salgo a flote, me da por pensar en esta gran paradoja con la que convivimos en esta era, en la que las madres de hoy en día maternamos en urbes donde la densidad de población casi llega al hacinamiento, encontrándonos al mismo tiempo tan aisladas, sin apoyos, sin sostén. Sin tribu. Y tienes una familia grande, y buenos amigos, y vives en un edificio y en un barrio lleno de vecinos, pero nos han enseñado que la maternidad se ejerce sola, porque tú decidiste tener a ese hijo, así que te toca apechugar. Y lo harás. Pero sobrevivirás a ello, probablemente con poca ayuda o ninguna y bajo el ojo vigilante y el juicio despiadado de toda una sociedad que te observa expectante a ver cuánto tardas en cagarla.

   Seguramente muchos considerarán que en las próximas 16 semanas de permiso de maternidad estarás de vacaciones, y tendrás tiempo de sobra para ocuparte de todo, porque eso es lo que deben hacer  las madres mientras crían y educan a sus hijos: tener la casa como una patena, la ropa limpia y planchada, la nevera llena de comida saludable y platos perfectos y elaborados presentados en la mesa con puntualidad británica. Cuando agotes ese tiempo, tendrás que volver a tu trabajo con un sacaleches debajo del brazo y el corazón roto al verte en la encrucijada de dejar a tu bebé, tan necesitado de tu contacto y de tu cuerpo, en una guardería  al cuidado de unos  desconocidos  a cambio de un generoso pedazo de tu sueldo.  Además, habrás tenido que recuperar tu figura previa al embarazo, llevar la raya del ojo muy bien puesta, doble capa de anti-ojeras e ir vestida elegante pero informal.  Con un look que al mismo tiempo te permita sacar la teta con agilidad para calmar el llanto de tu bebé en el supermercado, en la cola del banco, al pie de los columpios en el parque o en cualquier lugar de características inverosímiles.  

   Estoy aprendiendo nuevas habilidades, eso sí: a leer cuentos y a pintar con Hermana Mayor con un brazo, mientras sostengo y doy de mamar a Hermana Pequeña con el otro, a hacer tortillas francesas en 30 segundos, a tender la ropa mientras porteo a mi bebé en un fular… A sacar energía de donde parecía que no quedaba.  A respirar hondo y reconocer que no trago más con esta cultura de la buena madre que ejerce en solitario, y que el disfraz de superwoman ni me pega, ni me entra, ni me lo quiero poner. 

   Yo prefiero seguir buscando el paraguas, el calor y el sostén de la red mullida de una tribu. De una sociedad que reconozca, dignifique, y enaltezca el valor tan incalculable de la labor de los cuidados.


Laura Torre

lunes, 14 de noviembre de 2016

VIERNES 2 DE DICIEMBRE: CHARLA-COLOQUIO EN EL HOSPITAL DE LAREDO

En homenaje a la Semana Mundial de Lactancia Materna celebrada en más de 120 países la primera semana de agosto y en España la primera semana de octubre, el Hospital de Laredo en colaboración con la Asociación La Buena Leche organiza el viernes 2 de diciembre a las 16:30 horas una charla-coloquio entre monitoras de lactancia, madres, padres y personal sanitario del Servicio de Pediatría del hospital, sobre temas relacionados con lactancia, crianza, alimentación infantil y mucho más.

¡Os animamos a participar numeros@s, ya que cuanta más gente aporte su experiencia, más aprendemos tod@s!


sábado, 5 de noviembre de 2016

MAMAR SIN BARRERAS



Un día, una mañana… un impacto…

    No creía posible que mi propia hija mayor, de casi 5 años, fuese capaz de asombrarme tanto… Si me acuerdo bien, fue un sábado. Me levanté prontito para poder asistir a una charla sobre el parto respetado. Cuando llegué, como siempre, mis peques se pusieron a jugar hasta que empezó la charla.

    Vieron que mamá se había sentado a escuchar y corrieron para amontonarse encima de mí. Hasta aquí todo iba como siempre… la peque se puso a mamar, la mayor jugueteaba por ahí y yo intentaba captar lo máximo posible de la valiosa información. 

   Y entonces fue el momento de mi impacto personal e íntimo (aquí es el lugar donde debo concretar que mi hija mayor mamó solo un mes y medio y no tiene ningún recuerdo de aquellos pocos días). A mi lado había otra mamá que, igual que yo, quería escuchar y que a la vez estaba dando el pecho a su hija de 18 meses. En aquel momento vino su hija mediana de 4 años y medio que también quería la teti“. La mamá manejaba el tándem estupendamente. Fue entonces cuando me fijé en mi niña mayor… Me estaba mirando, y en sus ojos vi mucha curiosidad y que no se atrevía a decir lo que tenía en la mente… Se acercó y dijo: "Mami, ¿puedo yo también tomar de tu tetita?" 1 segundo… 2 segundos… 3 segundos… 4… No supe cómo reaccionar… En mi corazón se juntaron sorpresa, ilusión, recuerdos… De repente volví 5 años atrás y me veía con ella en brazos, mirándola cómo mamaba… 5 segundos, 6 segundos…

    Cuando ya fui capaz de coger aire y abrir la boca, le dije que si ella de verdad quería probar de la leche de mamá, le daría encantada. Con inseguridad se sentó enfrente de mí y me miraba con sus ojos bien abiertos. Le explique cómo tenía que abrir la boquita y se puso a mamar… Fue como si tomara el pecho por primera vez en su vida… En realidad fue bastante doloroso porque ella nunca aprendió a mamar correctamente: la razón por la que de bebé tomó el pecho tan poco tiempo. Me dolía, pero no quería pararla, no quería que se sintiese mal por hacer daño a mamá… Bueno… al menos unos instantes. Después la tuve que quitar porque el dolor se volvió muy fuerte. Soltó la teta y me miró. Fue un momento un poco cómico, porque ninguna de las dos sabía muy bien cómo reaccionar… Vi la sonrisa en su cara y ¡me alegré mucho! Le pregunté que si le había gustado el sabor de la leche de mamá y me dijo que no era como su leche de vasito, pero que era dulce y que sí, le había gustado. Le pregunté por si quería intentarlo de nuevo, pero me dijo que quizás en otro momento. 

   Empecé a pensar… ¿Qué le ha provocado esta necesidad? Si no ha estado mamando mucho tiempo… ¿Será porque ha visto a la otra nena y simplemente le ha surgido la curiosidad de cómo es? ¿O será a un nivel muchísimo más profundo…? ¿En algún lugar en su cerebro se ha quedado este "vacío" al no poder a amamantarse y sufrir un destete  cuando  solo tenía 2 meses? ¿Será otro tipo de necesidad? ¿…de sentirse amada? Pensará: Como siempre mamá esta con mi hermana pequeña en la teta, puede que la quiera más que a mí…“ Fueron solo unos instantes, y cuántas preguntas han provocado. Cuánto me gustaría saber que ocurría en esta pequeña cabecita. Hasta el día de hoy no ha vuelto a pedirme más teta… creo que aquel día supo que me hacía daño y por eso no se lanza de nuevo, aunque en el fondo sí le gustaría probar de nuevo…


  Esta experiencia me marcó y cambió mi punto de vista sobre la frase "Solo los bebés necesitan tetita". Hoy en día la sociedad es demasiado cruel y cerrada en los marcos de los tabús. Si solo fuera posible que nadie te mirase raro por intentar consolar a tu hijo (que ya no es un bebé) dándole la teta… y si solo fuera posible que el mundo abriese más su mente y viese que la teta es mucho más que una forma de alimentar… Sí, sabemos que es mucho más que eso… para los bebés es casi todo lo que existe en su mundo, pero ¿y qué hay de los niños y niñas mayorcitos? ¿Solo porque ya no son pequeños deben perderse la oportunidad de conectar con su madre, de sentir ese apoyo emocional? ¿Quién dice que es suficiente consolar a tu hijo solo con un abrazo? ¡Qué injusto me parece! Si solo fuese posible amamantar sin barreras…

Victoria Mitova