A causa de la Covid 19 los Encuentros de madres de LBL se harán on line. Permanece atenta a nuestras redes

miércoles, 22 de septiembre de 2021

Conociendo La Buena Leche: Isabel y Luna; pasado, presente y futuro de nuestra asociación.



La Buena Leche es una asociación sin ánimo de lucro fundada en febrero de 1997 por Isabel Gutiérrez, Marta Basanta, Blanca Martínez, Josefina Fernández -activas en ella hasta nuestros días- junto con María Luisa Ramos, su primera presidenta, y la ayuda de las matronas Yolanda Martín y Begoña Calvo. Su intención era crear una red de madre a madre desde la que compartir información y apoyarse, a través de su experiencia.


Con el objetivo de acercar la asociación a nuestras lectoras, nos hemos sentado con dos mujeres de La Buena Leche: Isabel Gutiérrez y Luna L. Gutiérrez, en una atmósfera agradable donde se respira cariño, comunicación, respeto absoluto al turno de palabra y mucha complicidad. No en vano, Isa y Luna son socias y, además, madre e hija.

 


TODO EMPEZÓ CON LA TERCERA


“Esto empezó con la tercera” nos cuenta Isa, refiriéndose a la fundación de la asociación y a la tercera de sus hijas, Hada (Arce y Luna son los mayores), con la que sumó casi 8 años de lactancia prácticamente ininterrumpida. “La gente flipaba conmigo”, dice, porque, aunque para entonces ella era plenamente consciente de que la teta no tiene una fecha de caducidad marcada de antemano, la sociedad que la rodeaba, hace 25 años, sí lo creía. “Ahora ya está la gente más acostumbrada a ver criaturas más mayores mamar pero entonces, no”, añade.

 

Pero, a lo que íbamos: la fundación. Isabel fue una de las fundadoras de la asociación y nos cuenta cómo fue y con quién, y el contexto en que se encontraban. Nos habla con cariño de las mujeres con las que se fundó La Buena Leche pero, entre dato y dato, no para de destacar que la asociación le ha dado la satisfacción de haber conocido a muchas mujeres, de haber creado lazos de amistad muy potentes y de haber podido ayudar a madres aunque simplemente fuese por el hecho de acercarse a ellas y escucharlas. “El lugar común es el sufrimiento debido a la soledad que se siente, a querer amamantar y que a la vez todo se derrumbe a tu alrededor”, nos dice, y ahí queda esa frase como eje vertebrador de una charla de lo más nutritiva. 

 

Con Isabel es sencillo transportarse a un Encuentro de La Buena Leche de entonces, llevado por ella y con sus tres criaturas acompañándola, y ahí es donde entra en juego Luna, que se sonríe pensando que ahora muchas madres dicen “no puedo ir a los Encuentros porque tengo a los niños” con todo lo que ella acompañó a su madre a los mismos... Recuerda que tanto ella como sus hermanos se llevaban cosas para pintar y libros para entretenerse, pero “resulta que el libro volvía a casa por la misma página que salía porque se sentaban a mirar y a escuchar”, nos cuenta Isa. Se miran entre ellas mientras lo recuerdan y en ese momento se ve claro el origen de la vinculación de Luna con la asociación. Cuando se le pregunta desde cuándo es socia no se acuerda, lógicamente, pues lo es desde que era una cría, con y sin cuota de participación. Luna recuerda las numerosas llamadas telefónicas que recibía su madre y cómo ella misma ayudaba a aquellas mujeres cuando Isabel no estaba. “Recuerdo decirle a una mujer que podía tomar paracetamol” evoca Luna, con asombro, mientras su madre la mira con una mezcla de ternura y orgullo. Ambas están convencidas de que las lactancias de Luna han sido exitosas gracias a haber visto reuniones y soluciones. Luna dice haber sido siempre muy consciente de las dificultades que podía encontrar pero, también, dice tener mucha suerte y mucha “confianza real” porque ha visto las soluciones.


Luna es una mujer vehemente y cree firmemente en un feminismo que abrace la maternidad y la lactancia materna, aunque no quiere que esta manera de pensar la clasifique como una “loca de la teta”. Defiende que la promoción de la lactancia materna no es sinónimo de presión para que las madres amamanten. De hecho, le interesan mucho los motivos por los que una mujer decide no hacerlo y cree que hay una necesidad clara de empoderamiento en este sentido. “Hay mucho avance”, y “mucha teoría, mucho gurú, mucho manual,” opina, “pero poca guía”. Reconoce que todo ello contribuye positivamente, propiciando que las mujeres que desean amamantar estén más informadas pero, tanto ella como Isa, creen que somos una sociedad que piensa mucho las cosas, las lee, las escucha y las analiza pero no se para a sentirlas.

 


Isabel y Luna siendo niña.

NI TEORÍA NI INSTINTO


Los 25 años que Isabel y Luna llevan perteneciendo, directa o indirectamente, a la asociación y escuchando a mujeres a través de ella, les han dejado claras algunas cosas en las que insisten mucho durante nuestra charla. Una de ellas es que dar teta “no es una teoría ni un instinto” y ambas insisten en que “el bebé nace con instinto pero la madre no lo tiene. “Las madres aprendemos a amamantar”, afirman y, ante la pregunta ¿Cómo? ellas tienen una respuesta firme: viendo amamantar a otras. “Hay que ver mamar” dice Isabel con contundencia. “Tiene que haber cultura”. De ahí que la piedra angular de La Buena Leche sean sus Encuentros. Las consultas son importantes y se atienden muchos casos individualmente pero el encuentro tiene esa magia de sentarte junto a otras madres y verlas dar teta. Los Encuentros de La Buena Leche, que comenzaron a hacerse en los centros de salud (mientras estos tuvieron horario de tarde), sirvieron para normalizar el acto de lactar: “El hecho de hacerse en los centros de salud aportaba la imagen de no ser una locura rara”, nos dice Isabel. Cuando todo esto comenzó, Isa recuerda tener un exceso de entusiasmo que, con el tiempo, aprendió a controlar “para no avasallar”. “Las mujeres de LBL son mujeres de todo tipo, mujeres muy diversas, y eso es tan bonito y tan enriquecedor...”, nos cuenta, mientras se recrea en la cantidad de amistades que se han creado con esta red de madres. Aún están muy activas en LBL cuatro de las primeras socias, Blanca, Josefina, Marta B. y la propia Isabel, precisamente con el vínculo de esa amistad uniéndolas todavía.

 


PRESENTE Y FUTURO


Le preguntamos a Luna sobre el presente y el futuro de La Buena Leche. Luna tiene dos hijos pequeños y muchas ganas de dar impulso a la asociación desde muchos ámbitos. Cree que se la valora poco, que se ignoran algunos logros de esta asociación, como, por ejemplo, su implicación en la creación del Banco de Leche Materna del Hospital Valdecilla o que la asociación organizó y organiza charlas y exposiciones verdaderamente importantes. Ambas recuerdan con cariño, que se ha contado con personas muy influyentes en el campo de la crianza, como el pediatra Carlos González, y nos recuerdan que se acerca la fecha del coloquio con Marta Busquets, escritora, activista y divulgadora (próximo 11 de octubre).

 

A la pregunta "¿en qué momento se encuentra ahora mismo la lactancia materna y qué hace falta?" Luna responde:  “Las madres salen mejor atendidas del hospital, salen con confianza y muchas se buscan la vida por internet, donde hay mucha información." "Además hay más grupos de matronas en los centros de salud”, añade Isa. “Pero hay necesidad de compartir, de hablar, de verse, de vernos”. La pandemia ha hecho estragos en muchos ámbitos pero, para una asociación que basa su actuación en encontrarse y atender como madres a otras madres y que, además, organiza talleres, charlas, picnics y “tetadas” (reuniones para dar visibilidad y normalizar el acto de mamar), la falta de presencialidad está mermando mucho la plenitud de su actividad. 

 

Luna e Isabel en la actualidad.

ERRADICAR LA CULPA


Si algo tienen claro Isa y Luna es que las madres necesitamos escuchar “No es culpa tuya. No es culpa de tu hijo. Pero hay una solución”. Y saber que hay soluciones para casi todo. La culpa, que siempre acompaña a la maternidad, hace mucha pupa en esta parte tan importante de la crianza que es la lactancia, y la manera en que la sociedad nos vuelve seres cada vez más individualistas, que viven de espaldas a su comunidad, alimenta ese sentimiento de culpa. Nos convertimos en madres pero no se nos permite dejar de ser productivas. La sociedad nos quiere criando, con la casa limpia y recogida, “y no somos capaces de dar la bienvenida al caos”, como dice Isabel. “La lactancia no encaja en ese esquema” porque, según Luna, “el patrón social solo contempla un tipo de productividad”. De ahí su defensa del derecho a ver y vernos criar, a abrir las puertas y respirar en un ambiente de comunidad, de tribu. 


Entre risas y anécdotas de índole personal, hemos rozado las tres horas de charla y reconocemos que se nos han pasado volando. “Porque estábamos compartiendo en un ambiente distendido”, insiste Isabel y eso es, precisamente, lo que busca La Buena Leche: crear esa red de apoyo de madre a madre. “Algunas somos asesoras, otras no, pero todas tenemos algo que aportar” concluyen Isabel y Luna, “y todas estamos en La Buena Leche como madres”. 

 



 

 Laura Martínez Cobo



jueves, 5 de agosto de 2021

5 razones para elegir lactancia materna


La 
Semana Mundial de la Lactancia Materna, que se celebra todos los años del 1 al 7 de agosto, es una campaña mundial coordinada por la Alianza Mundial para la Acción de Lactancia Materna (WABA, por sus siglas en inglés) para crear conciencia y estimular la acción sobre temas relacionados

Desde La Buena Leche os dejamos cinco razones para apostar por la lactancia materna y celebrarla, o, al menos, para intentarlo:

1.- La lactancia materna por salud... y no solo la del recién nacido

Los beneficios de la lactancia materna para la salud del bebé son innumerables, pero se habla menos de los beneficios que esta práctica comporta para las madres y nos parece importante destacarlos. El parto y posparto son momentos en los que todo el mundo, empezando por la propia madre, se centra en que la criatura recién nacida se encuentre lo mejor posible. La persona que lo gesta y pare, a menudo, se relega instintivamente a un segundo plano. Estas primeras horas, primeros días y primeras semanas debemos cuidar del recién nacido, y de la madre que lo parió, también. La lactancia materna es la aliada perfecta para que ambos seres salgan adelante en las mejores condiciones.

En este enlace se detallan algunos de los beneficios que la lactancia materna le aporta a la madre:

2.- La lactancia materna como apuesta eco-friendly

En su libro Mamá desobediente, Esther Vivas expone: "Mención aparte merece el negativo impacto medioambiental de la producción y distribución de leche artificial" y afirma, en base a los datos recogidos acerca del impacto medioambiental de la leche de fórmula en su generación, "Ninguna otra leche es tan <<kilómetro cero>> como la humana" aludiendo a que, en la mayoría de los casos, la necesidad de ser alimentada de una criatura recién nacida, se resuelve de manera fisiológica.

3.- La lactancia materna como acto feminista

Vivas defiende que "La lactancia materna puede ser considerada una práctica feminista, ya que favorece a las mujeres en particular, pero también a la comunidad en general, la cual sale ganando con el bienestar de madres y criaturas. La teta es vindicada en clave de salud, pero también en clave emancipadora, por la capacidad que nos otorga de amamantar al margen de intereses privados y sin dependencias externas." 

En este enlace nos lo cuenta:

4.- Cada gota cuenta... su propia historia

"[...] el bebé es un mamífero, y no solo en busca de comida sino de afecto y sosiego" Odent M., El Bebé es un mamífero, Tenerife: Editorial OB STARE, 2014.

La leche humana es un fluido vivo. Esta afirmación es una llamada a reflexionar acerca de lo que nos jugamos cuando hablamos de razones para apostar, defender y difundir la lactancia materna. Un fluido vivo es un alimento que varía su composición en función de las necesidades nutricionales de la criatura que alimenta. Esto implica que una toma no aportará lo mismo que la anterior ni la posterior, siendo estas más ricas en unos nutrientes que en otros en función de la necesidad puntual del bebé. Sus componentes varían entre mujeres e incluso en la misma madre a distintas horas del día, entre ambos pechos, entre tomas, durante una misma toma y en distintas etapas de la lactancia.


5.- La lactancia materna porque te apetece y para disfrutarla

"Porque las tetas otra cosa no, pero gustosas….lo son un rato. 
He pensado en mis lactancias que fueron de lo más satisfactorio y placentero ¡que he tenido en la vida! Ese desear engancharte a tu bebé, y en cómo el placer te recorre el cuerpo! Espero y deseo que todas las mujeres sean capaces de gozar de sus tetas en cualquier momento de su vida. Sean como sean. Viéndolas perfectas forever and ever. Porque todas lo son. ¡En lo bonito que es ver unas tetas chorreando! 
Pienso en cómo las he disfrutado de madre lactante y cómo las disfruto como mujer."

En su cuenta de Instagram, la matrona Laura Cámara celebra la Semana Mundial de la Lactancia  Materna 2021 rindiendo un simpático y desenfadado homenaje a sus tetas. Alba Padró, por su parte, defiende siempre que lo hagas porque te apetece y muchas madres que acuden a nuestra asociación en busca de apoyo afirman que lo hacen porque "se lo pide el cuerpo" y lo sienten como una necesidad fisiológica.

Desde La Buena Leche os animamos a buscar vuestra(s) propia(s) razon(es) para amamantar porque esas serán siempre las mejores.







Y para compartir tu experiencia maternal, exponer tus dudas o resolver los problemas que puedan surgir, no dudes en contactar con nosotras a través de nuestro correo, los teléfonos de nuestras voluntarias y nuestras redes sociales.

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La Buena Leche, creando redes de madre a madre

lunes, 2 de agosto de 2021

1-7 de agosto 2021: Semana Mundial de la Lactancia Materna

Del 1 al 7 de agosto se celebra en más de 170 países la Semana Mundial de la Lactancia Materna y por eso nos ha apetecido compartir con todas y todos vosotros la experiencia de una compañera, para que, una vez más, le demos a la lactancia materna el lugar que se merece.❤️




«Cuando tomé la decisión de alimentar a mi bebé con el pecho y me preguntaban "¿por qué?", repetía siempre “porque es lo mejor”, como un mantra que se repetía en mi cabeza una y otra vez, como si en realidad, en el fondo, hubiera algo que me decía "no importa si lo alimentas de otra manera". Y, madre mía, no podía estar más equivocada. 

Claro que no pasa nada, el asunto no es lo que pasa, sino más bien, lo que deja de pasar. Lo que te pierdes cuando no das el pecho es mucho mayor que lo que ganas. Pierdes noches en vela durante horas, pierdes dolor de muñecas de cargar al bebé, pierdes dolor en el pecho a causa de la ingurgitación, pierdes la posibilidad de poder hacer algo con los dos brazos al mismo tiempo, pierdes la sensación de que tus pechos ya no forman parte de tu sexualidad, pierdes literalmente gotas de leche allá por donde pasas.
 
Pero es que, aunque todo parezca malo, hay que ser claras y decir que también pierdes momentos de conexión con tu bebé que sólo quien amamanta puede entender, pierdes las miradas infinitas que tu bebé te dedica cuando mama y, en mitad de la mirada, deja de comer para sonreírte y dejar escapar la última gota de leche que salió de tu pecho por la comisura de sus labios, pierdes la capacidad de empoderarte al dar y mantener vida con tu propio cuerpo, sin necesitar nada más, pierdes el consuelo, ya que tenemos la falsa creencia de que nosotras les consolamos a ellos... ¡ay, pero si no hay nada más consolador que te busquen cuando no entienden el mundo y necesitan amor! Pierdes la oportunidad de vivir junto con tú bebé cada minuto de su vida, de su crecimiento, de su evolución. Es tanto lo que pierdes, que no merece la pena ni siquiera mencionar lo que ganas».

¡Feliz Semana Mundial de la Lactancia Materna!
Annia González Horta

martes, 6 de julio de 2021

Picnic anual de la Buena Leche



¡Hola a tod@s!

El próximo día 11 de este mes de julio, vamos a retomar una de las actividades anuales de la asociación que nos encanta celebrar y que a causa de la alerta sanitaria que estamos viviendo no se pudo celebrar el año pasado: EL PICNIC ANUAL DE LA BUENA LECHE. 

De forma habitual cada familia llevaba algo de comer y de beber y se compartía entre todos. Debido a la situación lo de compartir estará un poco más difícil y deberemos mantener las medidas anti-covid que todas conocemos, como es la distancia social recomendada y la mascarilla cuando no sea posible mantener la misma. 

Lo celebraremos al aire libre, en la campa del Centro cultural "La Jaya" junto a la bolera en Maoño, el domingo 11 de julio a las 13h, para así poder disfrutar grandes y pequeños, jugando, charlando y compartiendo un buen rato.

Aquí os dejamos el link con la ubicación:

https://maps.app.goo.gl/MFPLX94gvegqKZXP9

Familias, ¡estáis invitadas, os esperamos!






lunes, 17 de mayo de 2021

SEMANA DEL PARTO RESPETADO 2021


Esta semana celebramos la Semana Mundial del Parto Respetado, que desde 2004 pretende sensibilizar sobre los derechos básicos de las mujeres en la atención a su parto. El objetivo es que la legislación sanitaria de cada país sea cada vez más respetuosa, dando la máxima protección tanto a la dignidad como a la intimidad, y proporcionando información adecuada para que las usuarias puedan tomar decisiones libremente entre las alternativas disponibles. 

Es importante que las mujeres conozcan sus derechos para poder hacer uso de ellos. La experiencia subjetiva del parto va a estar relacionada con las expectativas que se tengan sobre el mismo y con la sensación que haya podido vivir la parturienta como parte activa y no pasiva, con la atención cálida y con el respeto a su plan de parto.

Desde la llegada de la  pandemia por Covid-19 los derechos básicos se han visto mermados en múltiples ocasiones, a veces sin verdadera necesidad, pero siempre impulsados por el miedo y el deseo de proteger tanto a la madre y a la criatura como al personal sanitario. En La Buena Leche creemos en la importancia de seguir manteniendo esos derechos, ya que la ausencia de ellos también pueden producir daños no deseados.

Aquí puedes encontrar más información de los derechos en la atención al parto:

https://www.elpartoesnuestro.es/informacion/conoce-tus-derechos-area-legal/conoce-tus-derechos 

Aquí tenéis la estrategia nacional de atención al parto normal:

https://www.mscbs.gob.es/organizacion/sns/planCalidadSNS/pdf/equidad/planPartoNacimiento.pdf 

Y aquí os dejamos con la experiencia reciente de una mamá. Si queréis, podéis hacernos llegar la vuestra durante esta semana. Deseamos que el parto respetado siga avanzando y extendiéndose por todos los lugares del planeta.


LA EXPERIENCIA DE LORENA

Este mes celebraremos la semana del parto respetado y otra vez, como hice con mi primer parto, os voy a contar cómo fue. 

Durante el embarazo ya me había mentalizado de lo que quería: un parto natural sin analgesia. El primer parto fue bastante rápido y, si hacía caso a la estadística, éste sería más rápido aún. Eso me motivaba más, pensaba: "si duele, al menos sé que será menos tiempo". Y según más leía y me informaba, más segura me encontraba. Además de saber que los partos sin intervención también son más rápidos. Todo apuntaba muy bien. 

Aquella mañana me volvieron a realizar la maniobra de Hamilton y hacia la medianoche entraba en Valdecilla con la bolsa rota. Aquel paseo hasta entrar en urgencias fue el repaso último, no dejaba de repetirme en la cabeza: "estamos hechas para parir". Tantas y tantas horas pensando en el parto, mentalizando a mi cuerpo de la tarea que tenía por delante de nuevo. 

Entramos, primera valoración y no había dilatado apenas, pero lo bueno es que las contracciones eran muy seguidas, con muchas ganas de pujar; así que la matrona me dijo que había mucha dinámica y que eso era bueno. 

Pues nada, nos toca hacernos la PCR y a dilatación-paritorio sola, papá se tiene que quedar fuera esperando resultado. Mierda de protocolo Covid, pero no hay otra, es lo que nos ha tocado a las embarazadas en tiempos de pandemia. 

Después fue todo muy rápido (se cumplía lo esperado) en nada ya de 6-7 cm. "Pues ya, anestesia nada", le digo. Total, si ya llevamos este ritmo y las ganas de pujar, que no se van en ningún momento. Seguimos.

Poco después, mientras hablaba con mi matrona y me ponía la vía, llegó una contracción en la que claramente note la cabeza bajar. Tras 4 pujos más y sentir el "aro de fuego" del expulsivo, mi segunda pequeña nació.

Alrededor de dos horas. No me lo podía creer. Me ayudaron a tumbarme porque me temblaba el cuerpo entero del subidón que tenía de hormonas...oxitocina, adrenalina, felicidad y de todo por mi torrente sanguíneo. 

De nuevo, otra vez, un recién nacido sobre mi pecho y ese "rayo" que te atraviesa el corazón. Otra vez me había vuelto a enamorar. En ese instante papá apareció en el paritorio, con la comunicación de nuestro negativo en la PCR; pero se perdió la llegada de la peque...otra de las m*****s del protocolo Covid. Pero bueno, me quedo con haber cumplido mi deseo de parto y que ambas estábamos perfectamente bien.

                                                                                                               Lorena G.