A causa de la Covid 19 los Encuentros de madres de LBL se harán on line. Permanece atenta a nuestras redes

viernes, 16 de abril de 2021

Nacer en pandemia: el relato de Martina







356 días de lactancia exitosa llevamos por aquí. Aunque cada día es un poquito más borroso el recuerdo del comienzo, aún tengo muy presente esas primeras semanas de dolor, incertidumbre y sobre todo de angustia.

Nacer en pandemia tuvo su parte buena, el no tener visitas y poder fluir al son de tu bebé creo que es un "must", pero el poco apoyo sanitario era desesperante para nosotros. Que si pezonera sí, que si pezonera no... que si había frenillo pero "poco", que el niño se enganchaba bien, que el dolor iría remitiendo...

Si algo me quedó claro es que NO, que una lactancia que duele no hay que aguantarla, no hay que sufrirla... hay que buscar ayuda. 

Si no hubiera sido por La Buena Leche tengo claro que estos 356 días se hubieran quedado en 9 ó 10 , así que gracias; gracias por acompañar, por ser red, por estar ahí y por preocuparos por mi bebé y por mí 💙.

Tres meses y una anquiloglosia después, quitamos pezonera y hasta hoy, que este pequeño monete va a cumplir un año y no hay nada que le guste más que su tetita.

No te avergüences, no dudes, no creas que "molestas", déjate ayudar y sobre todo sigue tu instinto...

No todo es idílico, las noches siguen siendo duras y después de mil despertares digo "hasta aquí", pero cuando empieza el día, veo esa carita y disfrutamos tanto de la lactancia juntos que ese pensamiento se hace un poquito más pequeño 😉.

Martina

lunes, 29 de marzo de 2021

10 años - Un relato de nuestra compañera Noemí






10 años se dice pronto, pero lo cierto es que ha sido una década criando a mis tres cachorros. 

10 años desde que nació mi hijo mayor, aunque yo me sintiera madre antes incluso de concebirle.
 
10 años de risas y lágrimas, porque seamos sinceras, la maternidad tiene momentos de gran alegría y también está lleno de sombras que en momentos nos ahogan. 

10 años en los que he dado teta casi sin parar, ese cordón umbilical de leche materna que nos une a los 4.

Nunca creí que fuera a pasar así, si alguien me lo hubiera dicho cuando mi mayor aún era un bebé de semanas me hubiera reído a carcajadas. Pero la vida va pasando y para mí la opción fácil siempre fue la teta, imposible plantearme destetar porque no creía tener recursos para gestionar mis propias emociones y las de mis criaturas. 

Mi opción fue seguir hasta que ya no quisieran más y en momentos me sentí un cero a la izquierda por no escucharme y a momentos me sentía en paz y confiada. 

10 años dan para mucho y yo siento que ya he pasado de etapa, que la crianza más visceral queda en el recuerdo y en el corazón. Me siento profundamente agradecida de todo lo vivido y estoy deseosa de poder vivir la siguiente fase, esta vez "soltando su mano al andar y ya de reojo les intentaré cuidar", como dice la canción de Conchita.


Este es el enlace a la canción:


Si te apetece contarnos y compartir tu experiencia con la lactancia materna, no dudes en escribirnos, ¡publicaremos tu historia encantadas!

viernes, 19 de febrero de 2021

Viiolencia obstétrica, otra violencia contra las mujeres



Se acerca el 8 de marzo, Día de la Mujer, que se empezó celebrando como de la Mujer Trabajadora para reivindicar el trabajo femenino fuera del hogar pero que, una vez normalizado éste, parece que dejaba fuera a las mujeres que trabajan en el hogar o las que están en paro, es decir, las que trabajan un montón pero no cobran un sueldo. En los últimos años hacemos además alusión en este Día a la tremenda violencia que se ejerce sobre las mujeres y al alarmante número de ellas que son asesinadas por sus parejas o exparejas. Afortunadamente nos vamos sensibilizando cada vez más sobre la discriminación y violencia hacia la mujer aunque todavía debemos seguir haciéndonos preguntas.


¿Qué es la violencia? A menudo, aún se cae en el error de pensar que la violencia es un daño físico que se le hace a otra persona, algo que deja marca en el cuerpo y, si no la deja (un cachete, un empujón…), la actitud se mantiene por debajo de los estándares de la misma, o sea, algo tolerable. Pero igual o más dañina es aquella que no deja marca visible aparentemente, que la deja en nuestro interior (emociones y psique), como pueden ser burlas, menosprecio, insultos, palabras hirientes...


¿Hacia quién va dirigida la violencia? Siempre hacia el ser más débil o vulnerable, hacia aquella persona que por su condición o situación no puede defenderse de forma eficaz. Por eso sobre todo se ejerce en animales, niñas, niños, personas de edad, mujeres, y gente a nuestro cargo.


¿Quién la ejerce? Es ejercida por hombres, mujeres e instituciones. También por niños y niñas que reproducen lo que ven a su alrededor o lo que ello/as mismo/as están sufriendo. Pensemos que venimos de una sociedad basada en la violencia y que nuestra psique y nuestra cultura están impregnadas por ella, por eso no es tan fácil de erradicar. Así que nos encontramos con esa actitud en multitud de ámbitos: doméstico, educativo, laboral, sanitario… ámbitos todos ellos en los que la mujer es especial víctima por la forma machista de considerarla a través de la historia.


Así que, si todavía hay quien se resiste a aceptar que una gran cantidad de mujeres son maltratadas en sus propios hogares, aún cuesta más aceptar que en lugares tan asépticos e instruidos como puede ser un hospital, también se ejerza violencia sobre nosotras. Lo que pasa es que tenemos tan integrado el mal trato que parece que, mientras no corra la sangre, todo es normal.


La violencia obstétrica se ejerce sobre la mujer que está embarazada o ya de parto, post parto, o también durante un tratamiento de fertilidad, o en una pérdida gestacional, momentos en los que se encuentra en una situación extrema de vulnerabilidad tanto física como mental y emocional. Y se produce cuando se le falta al respeto con comentarios jocosos, se la ridiculiza, se la trata como a una niña sin conocimiento, se quita importancia a lo que siente, no se la informa, no se le dan opciones, no se la deja decidir libremente, o se le obliga a hacer algo que no quiere.


Algunas de mis experiencias directas:


...cuando en mi primer parto la matrona no me dejaba mover y se sentaba encima de una sábana que me envolvía para mantenerme quieta


...cuando tuve que aguantar que, mientras yo dilataba, ella narrase la enfermedad y muerte de su marido a mi acompañante


...cuando me pegaba azotes en los muslos para que no gritara


cuando no respetó que dejase de latir el cordón, como habíamos pactado


...cuando en el ingreso de mi segundo bebé en neonatos por un neumotorax no me dejaban estar con ella ni probar a amamantarla


...cuando durante la cesárea de mi tercer bebé estaban hablando entre del fin de semana y de ir o no ir a la playa


...cuando al aceptar que me pusieran música para no tener que oírlos, me pusieron los 40 Principales


cuando durante la cesárea comenté que me estaba doliendo el estómago y me dijeron que eso era psicológico (al poco rato vomité)


y tantos otros detalles que no voy a desglosar aquí.


Cuéntanos tu caso. Todo esto ocurrió hace ya unas décadas, por lo que puede parecer que lo sucedido es algo de tiempos pasados y que ya no ocurren cosas parecidas, por eso os emplazo a que nos contéis vuestros casos pues, a pesar de los cambios en el protocolo de partos, la violencia se sigue produciendo muchas veces, como vimos en 2019 con el sonado caso del “parto de Oviedo”, en el que la policía se presentó en casa de una mujer que estaba ya de parto para obligarla a parir en el hospital. Porque sólo sacando a la luz nuestras experiencias y nuestro rechazo a ese trato podremos sensibilizar a más gente y conseguir que esto no se siga viendo como algo normal. Solo contándolo podremos conseguir que estas conductas acaben.


Para terminar os dejo dos links: uno en el que la psiquiatra Ibone Olza nos informa de las secuelas de la violencia obstétrica  y un video en el que se entrevista a la matrona Paula Camarós sobre el tema.

 

Isabel Gutiérrez del Campo

martes, 5 de enero de 2021

Encuentros de Enero



Aprovechando que hoy toca noche mágica y desando que os dejen todo aquello que habéis pedido, en LA BUENA LECHE os dejamos los Encuentros del mes de enero: martes 12 a las 16:30, y jueves 28 a las 17:00

Recordad que los realizamos de manera gratuita y que para asistir solamente es necesario que nos enviéis un correo a labuenalecheasociacion@gmail.com. ¡Os esperamos!

lunes, 4 de enero de 2021

¡FELIZ 2021!



Esperamos que hayáis podido pasar buenas fiestas 
y que encaréis el nuevo año con ánimo.
En La Buena Leche seguimos trabajando con alegría
y continuamos a vuestra disposición.