A causa de la Covid 19 los Encuentros de madres de LBL se harán on line. Permanece atenta a nuestras redes

martes, 12 de junio de 2018

Picnic anual 2018 ¿Te lo vas a perder?

Un año más os volvemos a proponer un encuentro especial al aire libre. Le daremos la bienvenida al verano con nuestro picnic anual. Una oportunidad para conocernos mejor y pasar un buen rato fuera de la rutina habitual. Estáis todos y todas invitadas junto con vuestras familias y/o amigos. ¡Hay espacio para todo el mundo!

Si hace mucho que no vienes, será estupendo volvernos a ver, si no has venido nunca, es una ocasión ideal para conocernos. ¡No te cortes!



¿Cuándo será? Sábado, 30 de junio de 2018

¿Dónde nos encontraremos? En la campa del Centro Cívico de Maoño (Bezana), calle La Jaya 6 E, que además de columpios, prado, bolera y baños, cuenta con instalaciones que podemos utilizar en caso de lluvia.

¡Y qué llevo! Comida y bebida para compartir, y opcionalmente: sillas, mantas, juegos, y todo lo que se os ocurra para contribuir al disfrute de todos. 

¿Cómo llego allí? Desde la autovía A-67 Santander-Torrelavega, tomar salida 197 Bezana-Mompía-Liencres dirección a Bezana y Maoño. Una vez subida la cuesta hasta el alto San Mateo, girar a la izquierda junto al Mesón El Peñón. Continuar hasta bajar al valle. Veremos el parque y bolera a la derecha.

¿Te lo vas a perder? 

jueves, 31 de mayo de 2018

Charla de Primeros Auxilios en SANTANDER

  Por fin tenemos fecha en Santander para esta charla-taller tan solicitada... 

  ¡Se nos amontonan las actividades!


sábado, 19 de mayo de 2018

Día Mundial de la Donación de Leche Materna

Hoy, 19 de mayo, se celebra el Día Mundial de la Donación de Leche Materna. Por primera vez, Cantabria puede sumarse a esta celebración, ya que desde el pasado mes de octubre cuenta con un banco de leche humana para poder administrar a bebés prematuros en la sala de neonatos del Hospital Marqués de Valdecilla.

La leche materna tiene unas propiedades excelentes que no tienen las leches artificiales, y por eso es tan fundamental en el caso de los recién nacidos prematuros, ya que es mucho más digestiva y previene de numerosas infecciones y enfermedades graves, como la enterocolitis necrotizante, que afecta al 10% de los prematuros y que puede resultar mortal.

Los bancos de leche materna, al igual que otros bancos de órganos y tejidos, pueden funcionar gracias a la generosidad y solidaridad de los donantes anónimos, en este caso madres recientes que compaginan la crianza de su bebé con todo lo que ello supone (dedicación, lactancia, falta de tiempo para todo, falta de sueño, cansancio, etc. etc.), con la extracción cuidadosa y las medidas higiénicas necesarias para que su leche pueda llegar a esa criatura que la necesita. 

Desde aquí queremos dar las gracias a todas aquellas madres que regalan ese oro blanco desinteresadamente, así como a todo el equipo del banco de leche que lo hace posible.

Si estás interesada en donar, puedes encontrar la información que necesitas AQUÍ

jueves, 17 de mayo de 2018

Tomando decisiones, buscando el parto deseado


Hace poco más de un año nacía E. en un precioso parto velado dentro de una piscina de partos instalada en el salón de nuestra casa.

Quería contaros, no cómo sucedió el parto en sí, si no qué es lo que nos llevó a elegir esta opción y no otra.

Tengo dos hijos varones, el mayor nació en una clínica privada con un ginecólogo. El por qué de aquella elección es fácil de entender, quería que la persona que atendiera el parto fuera una cara conocida y poder expresar mis preferencias en torno al parto antes de que llegara el ansiado momento. Por desgracia, mi ginecólogo debió olvidar cada uno de mis deseos en el momento de asistir el nacimiento de A.

martes, 15 de mayo de 2018

RELATO: Mi parto deseado y respetado

A las 00:15 de la madrugada del 23 de mayo de 2017 nos acostábamos, y en ese momento noté, porque realmente LO NOTÉ, cómo algo hacía una especie de "clac" dentro de mí. No fue doloroso, pero sí que noté algo. No sé muy bien cómo explicar la sensación que tuve ni qué palabras emplear para describirlo. Me recosté, precisamente porque suponía que la rotura de bolsa no debía de doler, pero aquello empezó a fluir... Cada movimiento, cada pequeño esfuerzo, implicaba una sensación del líquido amniótico deslizándose entre las piernas.

Dudé sobre si ir al hospital en ese momento o esperar a que se desencadenaran las contracciones, por aquello de llegar en el momento justo y que las intervenciones fueran las mínimas imprescindibles... Pero la verdad es que al tener que desplazarnos 25 kilómetros en coche hasta el hospital, después de pensarlo un poco, me quedaba más tranquila yendo, teniendo en cuenta que se trataba de mi tercer parto. Qué fácil es conocer la teoría y qué difícil ponerla en práctica cuando estás calzada en esos zapatos...

lunes, 30 de abril de 2018

Charla-taller en Castro: Introducción a la Disciplina Positiva

Después de la gran acogida en Castro Urdiales a la charla-taller de Primeros Auxilios para bebés, os ofrecemos otra que esperamos sea también de mucho interés.



lunes, 9 de abril de 2018

Charla-taller de primeros auxilios para bebés y niñ*s en Castro Urdiales


¿Estás comenzando la alimentación complementaria? 
¿Tienes un bebé en edad de moverse y no para ni un segundo? 
¿Sabrías actuar en caso de atragantamiento? 
¿Sabrías qué hacer ante unas convulsiones febriles?
¿Son adecuadas las nociones que tenemos en caso de quemaduras?



Todas estas cuestiones y muchas más las resolveremos el próximo día 24 de abril en Castro Urdiales, en la charla taller que hemos preparado para vosotros y vosotras.

Ningún bebé viene con manual de instrucciones, nunca se sabe en qué momento vamos a necesitar recurrir a estos conocimientos y saber cómo actuar en caso de emergencia, puede ayudarnos a evitar males mayores antes de que lleguen los servicios de emergencia. 

¿Te apuntas? Tienes toda la información en el archivo adjunto.

¡Recuerda! Si crees que esta información le puede resultar interesante a alguien ¡No dudes en compartirla!

lunes, 12 de marzo de 2018

De banda sonora, un sacaleches (segunda parte)


(Puedes leer la primera parte aquí)

Por fin, el día en el que pudiera poner a mi hija al pecho otra vez, había llegado. Con cables y monitores de por medio aún, pero pegaditas la una a la otra. Estábamos avanzando y el momento de normalizar estaba poco a poco llegando. En la siguiente toma le ofrecí primero el pecho y apenas succionó. Sin embargo el biberón lo terminó rápidamente, como siempre. Me vine abajo. Un sentimiento de frustración enorme me invadió. Recuerdo que lloré mucho aquel día.

Compartí aquellas emociones con algunas amigas y pronto me devolvieron a la realidad. Enseguida volví a poner los pies en la tierra. Y aunque con sentimientos ambivalentes, empecé a repetirme a mí misma que si había mujeres que podían inducirse lactancias, si había madres de grandes prematuros que lograban amamantar con total éxito a esos grandes luchadores, ¿por qué yo no iba a poder lograr una lactancia satisfactoria con mi pequeña? Tenía conocimientos, conocía las herramientas que podía poner en marcha. Las valoré y puse en práctica todas ellas en mi cabeza. Y sí, afortunadamente no tuve que poner en práctica ninguna de ellas. La siguiente vez que puse a la niña al pecho se aferró a él perfectamente. Necesité corregir un poco el agarre pero la succión era enérgica y potente.

Hoy sé que esa negatividad era fruto también de toda la vorágine de emociones que estaba viviendo en aquel momento. Hoy sé que a otra mujer en mi situación le hubiera dicho que respetara sus tiempos y los de su bebé, que estaba en el buen camino, que el hecho de que no hubiera querido succionar la primera vez podía deberse a muchas cosas y que todo era posible con paciencia. Pero qué fácil es hablar cuando las rozaduras del zapato las sufre otro, quien los calza, ¿verdad? Esta experiencia también me ha ayudado a ser más paciente, más empática de lo que podía haber sido hasta ese momento. Porque la teoría es muy fácil, pero cuando se mezclan las emociones todo se complica.

A los trece días de ingreso y después de comprobar que la niña ganaba peso y mojaba pañales correctamente, le retiraron el suplemento de leche materna en biberón y pasamos a lactancia materna exclusiva directamente al pecho. Quince días después del ingreso recibimos el alta.

Muchas veces se me pasó por la cabeza el pensamiento de que lo único que quería era que mi hija viviera. La lactancia era secundaria en ese momento por muy importante que fuera para mí. Me cortaría la leche si era necesario, le daría lo que fuera si eso hacía que saliera adelante... ¡Qué de cosas piensa una cuando está en crisis! Sin embargo sé que si ese mismo comentario lo hubiera recibido de terceras personas, no sé cómo lo hubiera encajado. No era eso lo que necesitaba escuchar. Nunca, nunca, jamás le digas a una madre que desea amamantar que no pasa nada por darle un biberón. Porque no es eso lo que necesita escuchar. Valida sus emociones, porque es realmente lo que necesita. Nada más.

Ahora mismo mi hija tiene 9 meses. No acepta tetinas de ningún tipo, ni nada que se le parezca. No quiere chupete. Siempre he creído que su experiencia en los primeros días ha tenido mucho que ver con esto. Ahora que me acabo de reincorporar a mi puesto de trabajo, hemos tenido que buscar otras formas, diferentes a las habituales, para que en la escuela infantil le ofrezcan mi leche extraída. Se la dan en un vasito de aprendizaje. Sólo así ha aceptado tomarla. Seguimos felices y disfrutándonos. Superando poco a poco los miedos y sabiendo que esta experiencia nos ha hecho más fuertes y nos ha cambiado la vida en muchos aspectos.

Cuando supe que se ponía en marcha por fin el banco de leche humana en Cantabria, tuve claro que quería colaborar. Para mí esta experiencia como donante ha sido y sigue siendo una forma de sanarme, de devolver todo el bien que mi hija, mi familia y yo hemos recibido. Y lo hacemos intentando ayudar a otros bebés cuyas mamás no han podido hacerlo. Es increíble la cercanía, el mimo y la rigurosidad con la que es tratado cada mililitro de leche donada y la maravillosa labor que se lleva a cabo con ella. Y aunque no sé muy bien por qué y la relación que tiene esta labor con mi experiencia, lo cierto es que me ayuda a ir cerrando algunas heridas.

Quiero aprovechar, aunque no sé si les llegarán estas palabras alguna día, para agradecer a todo el equipo de profesionales del área de neonatología del Hospital Universitario Marqués de Valdecilla por el trato cercano y humano que nos brindaron. Por la paciencia que tuvieron con nosotros, por cada sonrisa y por cada palabra de aliento. También por todo lo que facilitó las cosas el hecho de ser unidad de puertas abiertas, sobre todo para nuestra salud mental... Y en especial dar las gracias a Estíbaliz Alegría, neonatóloga encargada de mi hija. GRACIAS por tu cercanía, por demostrar a cada momento el cariño y la pasión que le pones a tu trabajo, por sacar a esos pequeños y pequeñas luchadoras adelante.

Verónica Saseta

sábado, 3 de marzo de 2018

¿Quieres formar parte de nuestro equipo?

¿Te gustaría aportar tu granito de arena para la difusión y apoyo de la lactancia materna y su normalización? ¿Has amamantado y te gustaría ayudar a otras mamás?

   En La Buena Leche te damos la bienvenida al equipo de trabajo. Desde él damos forma a la infraestructura y actividades de la asociación, y siempre estamos abiertas a nuevos "fichajes". La vida nos lleva y nos trae, y a menudo mujeres que formaban parte de este equipo tienen que abandonarlo al cabo del tiempo debido a cambios en su vida laboral o familiar. Por eso siempre se necesitan manos.

   Seguro que tienes algo que aportar, y te garantizamos que aquí encontrarás un grupo de amigas que te acogerán y te ayudarán a formarte poco a poco.

   Especialmente necesitamos mamás de la zona de Castro Urdiales que tengan ganas de apoyar el Encuentro mensual que tiene lugar ahí. Pero también de la zona de Solares o de cualquier otra.

   No lo pienses más. Ponte en contacto con nosotras: estamos llenas de ilusión y de proyectos... ¡Te esperamos!

labuenalecheasociacion@gmail.com 


lunes, 26 de febrero de 2018

El destete: ¿duelo o comienzo de una nueva etapa?

Muchas madres, una vez instaurada y llevada a cabo una lactancia larga y satisfactoria con sus hij@s, acuden a nuestros encuentros para preguntar cómo hacer para que ésta termine porque creen que ya ha durado lo suficiente, porque el pecho les hace daño, porque las noches entre toma y toma se han vuelto insoportables, o simplemente porque para ellas ha llegado el momento de pasar página y empezar a disfrutar de sus pequeñ@s sin teta mediante. Por esto hemos decidido desde nuestra asociación dedicar una serie de artículos de nuestro blog al tema del destete, un momento de separación a veces duro para las madres y l@s niñ@s pero que, sin embargo, puede volverse tierno y satisfactorio para la pareja madre-bebé. Hemos decidido recopilar algunas de nuestras experiencias personales con el destete para ofrecer versiones de cómo llevarlo a cabo y, sobre todo, para quitar miedos y proporcionar confianza a las madres que deciden dar este paso. No pretendemos ofrecer modelos a seguir sino reflejar diferentes experiencias de diferentes mujeres, quizás te reconozcas en alguna.


El destete de Markel y Ágata

Markel no tenía ni un añito y medio cuando me quedé embarazada de Ágata, y seguía tomando teta. Había oído hablar del amamantamiento en tándem pero no me veía, me parecía demasiado darle el pecho a dos niños a la vez, y los últimos meses de embarazo - Markel tenía dos años y tres meses - lo confirmaron: mis pezones se habían vuelto hipersensibles, me dolían mucho y empezaba a sufrir lo que solemos llamar "agitación por amamantamiento", una sensación de rechazo que tenemos algunas mujeres cuando nuestros hij@s maman. Entendí que había llegado nuestro momento. El fin de nuestra simbiosis física más animal. Me dio pena pero para mí estaba claro: había llegado el momento de destetarle.

Siendo mi primer hijo, creí que iba a ser imposible. La teta era para Markel el primer consuelo y no se dormía sin ella. Sin embargo, el aumento del volumen de mi barriga dificultaba nuestra unión y notaba que él también empezaba a sentirse incómodo: quizás una primera señal del comienzo de nuestra separación.

Decidí hablar con él con sinceridad. Con 2 años los niños entienden mucho más de lo que creemos. Le dije que cuando mamaba me hacía mucho daño. Al principio pareció no entenderlo, pero la decisión estaba tomada y seguí en mi línea. Ya no había más teta porque a mamá le hacía daño.
La desesperación y los llantos duraron una semana o algo más: me parecía imposible que fuese a funcionar pero mi determinación era tanta que no cedí, y empecé a buscar otras formas de dormirle y calmarle. Lo intenté con masajes, con caricias en el pelo… nada parecía funcionar. Sin embargo un día, a la hora de la siesta, apoyó su cabecita en mi pecho y cayó rendido. La cabeza recostada en mi pecho: ésa fue nuestra solución. Ahí era donde él se sentía seguro y conseguía relajarse con el calor y el olor de su madre, y así cayó rendido en los brazos de Morfeo.

Como un reloj, a los dos años y 3 meses de vida de mi segunda hija Ágata, la agitación por amamantamiento volvió a visitarme y otra vez experimenté esa sensación de no querer que llegue el momento de mamar, de querer retrasarlo cada vez más, de no querer amamantar en público, de necesitar mi espacio y de que las tomas fueran cada vez más cortas.

Mis lactancias, que en total sumaron casi 5 años, se habían acabado. ¿Un duelo? En mi caso no tanto. Habían sido dos lactancias extremadamente satisfactorias, mis hijos estaban sanos y felices y sentía que iba a poder disfrutar de ellos de otras maneras, sin teta mediante.

Y así tomé la decisión con Ágata también. Esta vez los pechos no me dolían como durante el embarazo, así que decidí decirle algo diferente. Pero, ¿cómo explicarle a tu hija de una forma que no le duela que ya no hay teta para ella, que ya no se la quieres ofrecer? ¿Qué mensaje podría asimilar siendo tan pequeñita? 

Le dije que la leche se había acabado, que se la había tomado enterita y que ya no salía. Le dije que cada bebé cuando nace tiene una cantidad de leche que se toma hasta que se vuelve más mayor, y que cuando esta se acaba tiene que comer otras cosas. Unas mentirijillas piadosas a la altura de sus dos añitos.

Al principio no pareció estar conforme. Se volvía literalmente loca, gritando y casi pegándome. Por suerte, en los últimos meses fuimos acotando las tomas solo a los momentos de dormir; fuera de casa ya no tomaba teta y en casa, cuando me la pedía, intentaba distraerla con alguna otra cosa. Pero dormir sin teta...no había forma. Otra vez a buscar soluciones... ¿La siesta de la tarde? En coche. ¿Antiético, antinatural, antiecológico, antiergonómico y antiniño? Pues sí, pero o eso, o a partir de las 3 de la tarde empezaba la locura debida a su extremo cansancio. ¿Y por la noche? Pues poco a poco fuimos encontrando formas de dormir...la que más nos gustó fue en la cama con su hermanito y yo en el medio, los tres acurrucados bajo la manta después de leer unos cuentos. Nos costó unos días adaptarnos pero funcionó y me sorprendí de cómo empecé a disfrutar de ella de otras maneras.

Volví a sentirme poderosa. El pecho había supuesto para mí el empoderamiento máximo después del parto porque en sus primeros años de vida les proporcionaba a mis hijos todo lo que necesitaban: alimento, cariño, consuelo, amor, calor, contacto piel con piel. Sin embargo, ahora se trataba de un poder distinto, porque ya mis hijos no me identificaban solo con la teta: ahora yo era también pelo, pecho, brazos, manos, piernas y podía solucionar las cosas con caricias, besos, tiritas, abrazos, risas y palabras.

Se cerró para nosotros una época preciosa y se abrió otra nueva e igual de maravillosa.  

Marta Parisi

lunes, 19 de febrero de 2018

Qué hacer si te expulsan por amamantar en público

Cada poco tiempo sigue apareciendo en los medios la noticia de que se ha expulsado de algún lugar abierto al público ( tiendas, museos, piscinas, restaurantes...) a una madre por encontrarse amamantando a su hijo o hija.

Somos completamente libres de amamantar allí donde queramos o nuestros hijos o hijas necesiten.

Por suerte, no estamos solas y hace unos días desde Edulacta nos ofrecían un webinar de la mano de Lorena Moncholí para explicarnos cómo podemos actuar y qué pasos podemos seguir si nos encontramos en esta situación, ya que tenemos derecho a amamantar en cualquier sitio: locales públicos o privados y espacios al aire libre. Como consumidoras, ciudadanas y/o público.

El “derecho de admisión” está regulado por ley, y NUNCA pueden vulnerar los derechos fundamentales de las personas ni discriminar a nadie. Su finalidad es impedir el acceso a personas que puedan cometer acciones violentas, molestar a otras personas o impedir el transcurso normal de un espectáculo...

Y si hubiera algún requisito especial, tanto obligatorio como prohibido, para acceder a algún lugar, tiene que ser indicado a la entrada de éste de forma clara y notoria.

PASOS A SEGUIR:
  1. Si ves que una de las personas empleadas o la encargada del local se acerca con intenciones de decirte algo o echarte por estar amamantando, pon cara de perro advirtiéndole con la mirada: “Si sigues te vas a meter en problemas”. Principio nº 1 básico de autodefensa
  2. Si empieza a hablar, interrumpir automáticamente o contestar diciendo que tienes derecho a estar ahí amamantando a tu hijo o hija: “Ni se te ocurra continuar, que te vas a meter en un lío a ti y a tu establecimiento”. Principio nº 2, informar
  3. Si insiste, decir que vas a llamar a la policía y lo más importante: hacerlo. 
  4. Informar de que la policía está en camino. 
  5. Pedir la Hoja oficial de Reclamaciones. Tienen obligación de tenerla. 
  6. Cuando llegue la policía, informar de todo, incluido si han puesto pegas con la hoja de reclamaciones o carecen de ellas. Pedir que levanten acta del hecho y no irse hasta que lo hayan hecho y tengas tú una copia. 
  7. Ir al ayuntamiento a poner una reclamación contra el establecimiento porque vulnera: 
    • La normativa de establecimientos abiertos al público explicada al principio. 
    • La Convención de los Derechos del Niño, 
    • La Ley orgánica de protección jurídica del menor y el principio sagrado y vinculante de velar por el interés superior del menor, 
    • Los derechos fundamentales reconocidos de la Constitución Española (de no discriminación, etc.). Importante: pedir que retiren la licencia concedida a dicho establecimiento, por discriminación. 
  8. Ir a la Oficina Municipal de Información del Consumidor (OMIC) con copia de la reclamación presentada en el ayuntamiento, y presentar allí otra reclamación. 
  9. Si el lugar es de Titularidad Pública, solicitar en la Consejería competente un procedimiento sancionador para el funcionario con el que ha habido la confrontación, por su comportamiento discriminatorio o por incumplimiento de la ley. 
  10. Si la actuación ha sido de un agente de seguridad, presentar una reclamación a la Unidad Central de Seguridad Privada de la Policía Nacional, y otra reclamación a la empresa de seguridad a la que pertenezca. 

 ¡¡DEFENDAMOS NUESTROS DERECHOS Y LOS DE NUESTROS PEQUES!!


lunes, 29 de enero de 2018

Un mecenas misterioso

Ring - ring... Suena mi teléfono móvil mientras paseo por la calle con mi familia. Es un número desconocido. Atiendo la llamada. Preguntan por ”La Buena Leche". Es la voz de un hombre. "Sí, es aquí, ¿en qué puedo ayudarle?"

Me cuenta que nos sigue desde hace algún tiempo y que le consta la gran labor que hacemos con las madres y los bebés lactantes. Y que por ello quiere realizar una donación a la Asociación. Sabe que alquilamos sacaleches y que esos ingresos son una inyección de fondos para una asociación modesta como la nuestra y que, por ello, había pensado que donarnos uno, era una buena opción. 

Realmente en ese momento no doy crédito de lo que estoy escuchando. Desconfío... No lo voy a negar... Me suena todo raro... ¿Alguien que de manera desinteresada quiere hacer una donación, y por esa cuantía? Un poco dubitativa le derivo a mi compañera, la encargada del alquiler de los sacaleches y a ella le explico lo que me acaba de ocurrir.

Blanca recibe la llamada y le cuenta exactamente lo mismo. Hablamos entre todas las compañeras y a pesar de nuestras reservas por lo raro del asunto, le indicamos a nuestro mecenas secreto la información que nos solicita respecto al tipo de sacaleches que empleamos para alquilar, ¡y es que encima es casi una donación a la carta! Realmente, pensando que todo quedaría en agua de borrajas.

Concretamos con él la entrega. No quiere ser visto. No quiere dar su nombre. Apenas un teléfono de contacto con el que nos hemos estado comunicando. Nuestras dudas aumentan. Incluso diría que hasta miedos. ¡A ver lo que nos encontramos! ¡Seguro que ni viene! ¿Habrá sido una tomadura de pelo?

Y llega el día... Y podemos ver con nuestros propios ojos que aún quedan personas dispuestas a hacer acciones solidarias sin obtener nada a cambio. Y por ello, queremos dedicarle unas palabras:

No sabemos quién eres. Ni siquiera sabemos si estas palabras te llegarán o llegarás a leerlas algún día. Sin embargo, creíamos que era lo mínimo que podíamos hacer. Darte las GRACIAS en mayúsculas de manera pública. Decir que es un gesto que te honra, y que con él no sólo la Asociación se beneficia sino todas las madres y socias que en un momento dado lo necesiten.

Gracias de corazón. 

Verónica Saseta y todo el equipo de La Buena Leche


domingo, 21 de enero de 2018

De banda sonora, un sacaleches


Estuve 39 semanas preparando la llegada de mi hija. 39 semanas preparándome mentalmente para traer a mi hija al mundo de la manera más natural y respetuosa posible, leyendo y trabajándome emocional y físicamente para la llegada de ese maravilloso momento. 

Con algunos matices, lógicamente, pero el recuerdo que mantengo de ese instante es irrepetible. Sentir a mi hija sobre mi pecho recién salida de mis entrañas. Aún recubierta por la vérmix, encogidita, y haciendo pequeños ruiditos, moviéndose sobre mí, oliéndonos y poniendo en juego los instintos más primarios. Conociendo a alguien que ya conoces...

Pero a veces, cuando estás viviendo uno de los sueños más dulces, ocurre que pasan cosas para las que nadie te prepara, y cuando tu hija apenas cuenta con 48 horas de vida, ésta es ingresada en una UCI neonatal. Y es entonces cuando el mundo se te hace trizas. 

Mi hija entraba en apnea. Sencillamente dejaba de respirar. Como desconocían el origen de esos episodios, decidieron retirarle cualquier tipo de alimento. No puedo explicar con palabras lo que sentía en aquellos momentos. El miedo, la incertidumbre, el DOLOR, el cansancio, la culpa, la rabia. Mi hija lloraba reclamando alimento y yo con mis pechos llenos sólo podía decirle que tenía que tener paciencia... Que no había venido a este mundo para esto, que la vida no era esto. Que todo era circunstancial, temporal. Pero lo cierto es que no tenía ni idea de lo que iba a ocurrir. Toda llena de cables y monitores por todas partes que ni el calor de mis brazos podía brindarle. 

Pregunté si podían facilitarme algo para extraerme leche y enseguida me entregaron mi "kit de extracciones". Me acompañaron hasta la sala de lactancia, y allí estaba yo. Sola. Con los ojos llenos de lágrimas y pensando si tenía sentido. Acompañada por unas luces blancas cegadoras y un silencio sepulcral de madrugada. Recuerdo que mientras las gotas de calostro iban saliendo, fui abandonando poco a poco todos los grupos de Waths app con un audio de despedida. Decía adiós. Pedía que se respetara mi silencio y mis tiempos. No alcancé a extraer más de 10 ó 20 mililitros de calostro, que se perdían en aquel bote transparente que me habían facilitado para su almacenaje.

... Y así fui yendo y viniendo por aquel silencioso pasillo rigurasomente cada tres horas. Aquel se había convertido en mi momento de soledad. No recuerdo todas las veces que lloré. Todas las veces que soñé los mil posibles finales de aquella historia mientras el sacaleches bombeaba mis pechos. 

Casi sin darme cuenta aquellos anecdóticos 10 ó 20 mililitros de líquido amarillento que al principio se perdían en aquellos botes de recogida de leche, se fueron convirtiendo en un líquido blanco y más abundante. A lo largo de los días siguientes decidí llevar mi propio sacaleches. Probé diferentes tallas de embudo: Inicialmente la 30, la 27, la 24... Hasta que me di cuenta que las extracciones eran muchísimo más eficaces con la intermedia. 

Y cada tres horas la misma operación. De día y de noche... Masaje en los pechos... Extractor en marcha... Otro bote más a entregar para congelar. ¿Serviría finalmente para algo aquella leche? ¿Serviría para algo aquel trabajo de instauración y mantenimiento "artificial" de mi producción de leche? Al octavo día de ingreso contabilicé las cantidades extraídas a lo largo de todo el día. Algo que no había hecho hasta entonces no sé muy bien por qué... Superaban los 800 mililitros. ¿Era mucho? ¿Era suficiente? Parece ser que sí lo era. 

Nos dieron por fin la noticia. La niña tenía que empezar a comer de nuevo. Aquel trabajo no había sido en vano... Ponerla al pecho tendría aún que esperar de momento, pero la niña no podía estar eternamente a base de suero y sin alimentarse. Necesitaban comprobar la cantidad de leche que ingería y si ésta le causaba algún tipo de reacción, por lo que las primeras tomas serían en biberón y el alimento se introduciría muy lenta y paulatinamente. 10 mililitros tomó la primera vez. 10... Y no puedo olvidar la cara de éxtasis en el rostro de mi hija. Apenas 4 ó 5 succiones necesitó para terminarlos, pero no cabe duda de que le supieron a gloria...

Tras varios días en los que no hubo ningún tipo de reacción adversa me propusieron ponerla al pecho primero y luego ofrecerle el biberón con mi leche extraída. Ni los conocimientos que tenía, ni la experiencia que he ido adquiriendo asesorando a otras madres, me sirvió para ahuyentar todas mis dudas y los miedos que de repente volvieron a  taladrarme la cabeza. 

[Continuará]

Verónica Saseta

viernes, 5 de enero de 2018

Carta a los reyes magos

Queridos y queridas reinas magas,

Esta es nuestra petición en este nuevo año:

Que todas las mujeres que necesiten ayudas con sus lactancias encuentren el apoyo emocional que necesitan o que la casualidad nos ponga en su camino.

Que todos los proyectos que se aborden para normalizar y promocionar la lactancia materna lleguen lejos y prosperen.

Que las instituciones se comprometan con la causa y podamos trabajar en común, con el único propósito de velar por la salud pública y de los bebés promocionando la lactancia sin conflictos de intereses. 

Que nuestra voz se escuche cada vez más fuerte y seamos más las mujeres que tejamos esta maravillosa red de madres. 

Que la información veraz y actualizada sea la norma y una prioridad.

Que 2018 sea un año lleno de lactancias felices y satisfactorias y que nosotras podamos compartirlo con vosotras día a día. 

Y, ya puestos, que por fin se empiece a considerar la importancia de la crianza preparando la ampliación de un permiso maternal digno y a la altura de otros países sensibilizados. 

Para terminar sólo añadimos kilos y kilos de felicidad. 

jueves, 4 de enero de 2018

Asamblea General y Comida anual

En La Buena Leche comenzamos el 2018 con ganas y muchos proyectos.

Para empezar, tenemos el gusto de haceros una propuesta doble, uniendo dos citas en una el sábado 13 de enero:
Celebrar  la  Asamblea  General  Anual  y la Comida  Anual de socias en el
HOTEL SANTEMAR
Calle Joaquín Costa, 28
Santander

En primer lugar, celebraremos nuestra Asamblea a las 11h. en el salón, situado en la primera planta.
Acabaremos sobre las 13h. y tomaremos algo  mientras disponen el comedor  para comer, a las 14h.
Rogamos nos confirméis vuestra asistencia, a una o ambas actividades, antes del jueves 11.
¡¡Nos encantaría que participaseis con vuestras ideas y sugerencias!!
Queremos que esta asociación sea la vuestra, un espacio donde os sintáis cómodas y parte activa.

viernes, 1 de diciembre de 2017

MADRES GENEROSAS

Por lo visto, la noticia del comienzo del Banco de Leche humana en Cantabria ha sobrepasado las expectativas de donaciones. Comprobamos una vez más que las madres son generosas, dispuestas a dar más de lo que su propio bebé necesita. Y que nadie piense que no las cuesta... A pesar de que el Banco de Leche pone todas las facilidades del mundo a cada mamá donante, extraerse leche no es precisamente cómodo, y en este caso además requiere de una serie de medidas higiénicas de precaución que lo hace más delicado.
Gracias a todas las mujeres que están ofreciendo su colaboración. Esperamos que el fluido de ofrecimientos se mantenga constante, pues en el mantenimiento del Banco habrá que ir pasando el testigo de una a otra.  

lunes, 27 de noviembre de 2017

Por fin un Banco de leche humana en Cantabria

Cantabria pone en marcha el primer Banco de leche materna destinada a bebés prematuros. Leer más...


Nos sentimos orgullosas de haber impulsado esta importante iniciativa.
La asociación La Buena Leche se puso en contacto en 2015 con el Banco de Sangre y Tejidos para sugerir la creación de un Banco de leche en Cantabria.Dos años después, y gracias a la ilusión y al trabajo de muchos profesionales, y a la generosidad de algunas madres donantes de la asociación, el Banco de leche humana comienza a ser una realidad.

domingo, 8 de octubre de 2017

Embarazo Consciente y Ritual de Bienvenida


La imagen puede contener: una o varias personas y texto

El parto y llegada del bebé es a la vez un momento duro y precioso en el que la madre necesita fuerza, poder y seguridad.
Por ello os invitamos a este precioso taller, para daros fuerzas y herramientas a todas las que estáis esperando un bebé o penséis volverlo a esperar. Pero también para todas aquellas personas interesadas en sensibilizarse con lo que supone un parto y un nacimiento: dos ópticas del mismo acontecimiento.

Tendremos esta actividad en lugar del habitual Encuentro de madres. Si alguien tiene alguna consulta urgente, podrá ser atendida al final de la misma.

Martes 10 de octubre, de 17:00 a 19:00.
Centro Cívico de Tanos, salón de actos. Torrelavega

😉